miércoles, 20 de julio de 2011

CHARLES MAURRAS


Charles Maurras, el padre de la Derecha Católica

por José Luis Orella

Charles Maurras, fue uno de los intelectuales que más influyeron en la formación de las distintas escuelas de pensamiento de derechas en todo el mundo.
Nacido en Martigues (Bouches-du-Rhône), el 20 de abril de 1868, en el seno de una familia provenzal. El futuro escritor estudió en el colegio d´Aix-en-Provence, pero pronto se traslado a París para estudiar humanidades greco-latinas. En ese momento empezó a colaborar con diversas revistas y a exponer su “razón clásica” frente a la decadencia propiciada por el romanticismo irracionalista. Militante en el tradicionalismo legitimista, defendió el nacionalismo integral, que pedía la vuelta a la Francia monárquica anterior a la revolución francesa. Francia debía volver a ser la primogénita de la Iglesia, volver a la tradición perdida de Clodoveo y San Luis. En ese sentido, el país galo debía recatolizarse; adoptar la institución monárquica perdida, que siempre sería superior a la republicana e implantar un régimen gremial que sustituyese al individualismo liberal, en beneficio de una sociedad corporativa, similar a la medieval, donde la sociedad carecía de las penurias del capitalismo, gracias a las instituciones gremiales que ayudaban a sus miembros más necesitados.
Para poder defender sus ideas, en 1899 fundó L’Action Française, donde se concentró lo más excelso de la intelectualidad católica francesa. En el marco de Action Francaise se constituyó una liga política (1902), un instituto con cátedras para la enseñanza (1906) y un periódico (1908). Para el reparto del periódico y como milicia propia se formaron los camelots du roi. La gran reputación que adquirió se debió a la preocupación de Maurras por la exposición. Antes de interesarse por los planteamientos políticos, el escritor provenzal abogó por la claridad en el arte y la literatura. La claridad de la exposición de sus ideas sirvió para atraer a los ideales legitimistas una variedad de jóvenes intelectuales sin ninguna conexión con el mundo vendeano o chuan. La calidad de los colaboradores de la revista haría reverdecer al legitimismo francés y proporcionará un laboratorio de ideas a la derecha gala, que trascenderá sus fronteras. Portugal, Italia, Bélgica, Suiza, España y Austria modernizarían sus derechas con las aportaciones del genial intelectual. Su influencia llegaría a América, donde su eco llegó al Canadá francés, al catolicismo irlandés estadounidense y el conservadurismo hispanista de Iberoamérica.
Bajo el patrocinio de Maurras, León Daudet, hijo del célebre novelista, ejerció de hábil escudero llevando el protagonismo de la polémica política. Junto a él pasaron una pléyade de intelectuales como Maurice Puyo, Henry Massis, Georges Valois, Robert Brasillach etc. Que hicieron sus primeras letras en el periódico. Sin embargo, aunque defensor de la Iglesia Católica como baluarte del orden social, por su agnosticismo personal, Maurras será condenado en 1926 por el Papa. El positivismo que defendía y fundamentalmente, la gran influencia ejercida sobre la intelectualidad católica por un agnóstico, fue quebrada por los sectores más liberales, enemigos acérrimos del genio del Midi. No obstante, cuando renunció al positivismo de su orientación filosófica le fue levantada la condena a su obra en 1929.
Su gran influencia intelectual en la juventud universitaria, ayudó a modelar un nacionalismo francés antialemán y crítico hacia los valores liberales de la III República. En Bélgica, en una encuesta realizada por los estudiantes de la juventud católica, Charles Maurras, quedó como el intelectual que más había influido en el panorama juvenil belga. En España, con la II república, un régimen similar al que padecían sus vecinos galos, las diferentes derechas hispanas se sentían deudoras del pensador francés. Tanto José Calvo Sotelo, como Víctor Pradera, habían sido suscriptores de la revista legitimista. Incluso, aunque con diferente doctrina, el ejemplo se llevó a cabo con la creación por Eugenio Vegas Latapie de Acción Española, verdadero laboratorio de ideas de la derecha española. No obstante, Charles Maurras no pasó nunca de ser un intelectual, y nunca planificó utilizar su liga para conquistar el poder. El desencanto consiguiente entre los jóvenes, producía que después de un tiempo de formación en el nacionalismo integral, partiesen en busca de mayor actividad en otras organizaciones. Los cuadros intelectuales de las diferentes ligas nacionalistas, patrióticas y fascistas que surgieron en la década de los treinta, se habían formado bajo la hábil dirección del viejo Maurras.
Pero las nubes de la guerra se acercaban y la guerra civil española dividió a su vez a la sociedad francesa en dos bloques. Charles Maurras fue el principal protagonista de concentrar y agrupar a la intelectualidad católica y de derechas en el apoyo al bando nacional español. Poco tiempo después, se iniciaba la Segunda Guerra Mundial y Francia se veía comprometida con su vieja enemiga Alemania. Charles Maurras recuperó el discurso nacionalista antiteutón que le hizo famoso en los años de la anterior conflagración mundial, donde se recuperó Alsacia y Lorena. No obstante, la derrota trajo también la caída del régimen que había hundido Francia. La instauración de la Francia de Vichy por el mariscal Petain en 1940, sirvió para proporcionar una oportunidad para construir la Francia que siempre había predicado el escritor provenzal. Charles Maurras se convirtió en el inspirador de los principios de la revolución nacional que debía provocar el renacimiento de una Francia fiel a su pasado tradicional. La nueva Francia se basó en el corporativismo, la familia, la orientación católica de la educación y la resurrección de la historia francesa anterior a la revolución de 1789. Pero la colaboración con la administración vichista, no significó el reconocimiento de la ocupación alemana. Los camelots du roi que ingresaron en la Legión de Voluntarios Franceses para luchar contra el comunismo en Rusia, fueron expulsados de la asociación.
La verdad es que los maurrasianos se dividieron según la importancia que diesen a los distintos puntos enseñados por su maestro. Los más anticomunistas formaron el nervio de la división Carlomagno de las SS, mientras que los más nacionalistas, formaron la base de la resistencia gala contra los alemanes. Sin embargo, al final de la segunda guerra mundial en 1945, Charles Maurras fue depurado y condenado por colaboracionismo. Aunque Maurras siempre mantuvo una postura equidistante y opuesta a colaborar con el enemigo alemán. Marginado de la vida académica, fue recluido en Riom y Clairvaux. Finalmente, el mayor intelectual de la derecha del siglo XX, murió dentro de la Iglesia Católica el 16 de noviembre de 1952.
(ARTÍCULO TOMADO DE http://www.arbil.org/(86)maur.htm )

lunes, 18 de julio de 2011

EL DISCURSO DEL REY


Hace casi un siglo, el 30 de mayo de 1919, el por entonces Rey de España, Alfonso XII, pronunció un discurso con motivo de la consagración de esa nación al Sagrado Corazón de Jesús. Dijo entonces el abuelo del actual Rey:

“Corazón de Jesús Sacramentado, Corazón del Dios Hombre, Redentor del Mundo, Rey de Reyes y Señor de los que dominan:

España, pueblo de tu herencia y de tus predilecciones, se postra hoy reverente ante este trono de tus bondades que para Tí se alza en el centro de la península. Todas las razas que la habitan, todas las regiones que la integran, han constituido en la sucesión de los siglos y a través de comunes azares y mutuas lealtades esta gran patria española, fuerte y constante en el amor a la Religión y en su adhesión a la Monarquía.

Sintiendo la tradición católica de la realeza española y continuando gozosos la historia de su fe y de su devoción a Vuestra Divina Persona, confesamos que Vos vinisteis a la tierra a establecer el reino de Dios en la paz de las almas, redimidas por Vuestra Sangre y en la dicha de los pueblos que se rijan por vuestra santa Ley; reconocemos que tenéis por blasón de Vuestra Divinidad conceder participación de Vuestro Poder a los Príncipes de la tierra y que de Vos reciben eficacia y sanción todas las leyes justas, en cuyo cumplimiento estriba el imperio del orden y de la paz.

Vos sois el camino seguro que conduce a la posesión de la vida eterna: luz inextinguible que alumbra los entendimientos para que conozcan la verdad y principio propulsor de toda vida y de todo legítimo progreso social, afianzándose en Vos y en el poderío y suavidad de vuestra gracia, todas las virtudes y heroísmos que elevan y hermosean el alma.

Venga, pues, a nosotros tu Santísimo Reino, que es Reino de justicia y de amor. Reinad en los corazones de los hombres, en el seno de los hogares, en la inteligencia de los sabios, en las aulas de la Ciencia y de las Letras, y en nuestras leyes e instituciones patrias.

Gracias, Señor, por habernos librado misericordiosamente de la común desgracia de la guerra, que tantos pueblos ha desangrado; continuad con nosotros la obra de vuestra amorosa providencia.

Desde estas alturas que para Vos hemos escogido, como símbolo del deseo que nos anima de que presidáis todas nuestras empresas, bendecid a los pobres, a los obreros, a los proletarios todos para que en la pacifica armonía de todas las clases sociales, encuentren justicia y caridad que haga más suave su vida, mas llevadero su trabajo.

Bendecid al Ejército y a la Marina, brazos armados de la Patria, para que en la lealtad de su disciplina y en el valor de sus armas sean siempre salvaguardia de la Nación y defensa del Derecho. Bendecidnos a todos los que aquí reunidos en la cordialidad de unos mismos santos amores de la Religión y de la Patria, queremos consagraros nuestra vida, pidiéndoos como premio de ella el morir en la seguridad de Vuestro Amor y en el regalado seno de Vuestro Corazón Adorable. Así sea.”

Así hablaban los Reyes ¡¡¡

jueves, 14 de julio de 2011

LA NUEVA TIRANÍA

Asistimos a la creación de una nueva tiranía. Por paradójico que pueda sonar lo cierto es que en la actualidad las sociedades de occidente caminan a pasos agigantados hacia la construcción de una nueva forma de tiranía jamás vista en la historia humana.
Históricamente ha habido muchas tiranías, en todos los tiempos y en todos los lugares es posible encontrar individuos o regímenes que han impuesto su dominación mediante la fuerza bruta; asesinando, torturando, causando terror, eliminando a todos sus opositores para instaurar un dominio férreo sobre los demás individuos. A estos modos de gobierno se les ha llamado tiranías y a sus cabecillas tiranos. Los métodos fueron siempre los mismos: violencia, terror, muerte, cárceles, destierros, sangre. El uso de estos métodos hace posible ubicar todas las tiranías que han existido en una sola gran familia de tragedias humanas.
Un ejemplo bastante elocuente de una tiranía lo podemos encontrar en los países en que el comunismo impuso su dominio durante el siglo pasado. Rusia en la época de Lenin y Stalin fue un verdadero charco de sangre humana, diariamente se producían verdaderas matanzas de enemigos del gobierno y los cadáveres se amontonaban y se arrojaban a fosas comunes. También el régimen nazi en Alemania fue causante de miles de muertes.
Por tanto puede parecer extraño y equivocado decir que actualmente las sociedades occidentales están caminando hacia la creación de una nueva tiranía, pues por ninguna parte se ven estas grandes atrocidades de las tiranías del pasado. Por el contrario, tal vez nunca en la historia el hombre se había sentido tan libre y tan dueño de elegir por sí mismo su manera de vivir y su manera de pensar autónomamente. ¿Qué queremos decir entonces al afirmar que se está construyendo ante nuestros ojos una nueva forma de tiranía?
En la primera mitad del siglo XX vivió en Italia un escritor italiano miembro del Partido Comunista, se llamaba Antonio gramsci. Durante la época del gobierno de Mussolini gramsci fue encarcelado y murió estando aún prisionero. En la cárcel gramsci escribió algunos cuadernos donde expuso sus propias teorías acerca del futuro del comunismo. Según gramsci el comunismo tal y como se estaba practicando en Rusia estaba destinado al fracaso, el uso exclusivo de la violencia y de la represión física como método de imposición de la ideología comunista le parecía insuficiente. En lugar de esto gramsci proponía la utilización de una nueva estrategia para hacer triunfar el comunismo en las sociedades occidentales. Su estrategia era más o menos la siguiente.
Lo que había que hacer era transformar la cultura de los países occidentales. Gramsci se dio cuenta de que por más masacres que se realizaran, a la larga el hombre occidental terminaría tarde o temprano por luchar contra la dominación y el yugo comunista. Por lo tanto lo que realmente había que hacer era utilizar todos los medios posibles para transformar la mentalidad de las personas, influir de tal manera en los valores de las sociedades que estas al fin terminarán pensando según la ideología comunista. De esta manera sería innecesario el uso de la violencia y de la fuerza pues las mismas sociedades decidirían voluntariamente vivir según el comunismo.
Lo que gramsci proponía era nada más y nada menos que la transformación de la cultura occidental, la eliminación de todos los valores que durante siglos habían formado la base de los países de la antigua cristiandad: la religiosidad, el respeto a la autoridad, el respeto a la jerarquía, la veneración por la familia, la visión trascendente y espiritual de la vida, el respeto por la moral cristiana y natural, etc. todos estos eran precisamente los obstáculos que según gramsci impedían el triunfo de la visión comunista de la sociedad y del hombre, por tanto había que eliminarlos a toda costa si se quería en realidad el triunfo del comunismo.
Obviamente no era una tarea fácil, la cultura cristiana occidental había sido el fruto de largos siglos de tradición. Todos los países europeos nacieron en el seno de la cristiandad y fueron desde sus inicios "bautizados" por la Iglesia. Los valores, los principios y la manera de ver al hombre y a la vida fruto del cristianismo estaban profundamente arraigados en la conciencia del hombre occidental y era casi que imposible pensar en que las cosas pudieran ser de otra manera. Sin embargo gramsci aseguraba que con todo lo difícil que podía parecer era el único camino posible y por eso hacía un llamado a los comunistas del mundo entero para qué iniciarán cuanto antes la implementación de esta nueva estrategia.
Han pasado más de 70 años desde que gramsci formuló su teoría y hoy podemos contemplar a nuestro alrededor el triunfo total de la ideología comunista. Y aunque muchos pudieran pensar que nos equivocamos pues vivimos en países "capitalistas", "democráticos" y "liberales", lo cierto es que la concepción materialista de la vida, la concepción según la cual el ser humano no es nada más que una simple máquina al servicio de la producción de bienes de consumo, la concepción según la cual la única ocupación del hombre debe ser la construcción de un paraíso terrenal en el cual estén totalmente ausentes todo tipo de valores espirituales, religiosos y trascendentes, en una palabra, la concepción comunista de la vida se ha impuesto de manera total en nuestras sociedades.
Es un error creer que el comunismo sea ante todo un modelo económico o un modelo político determinado. El comunismo es sobre todas las cosas una concepción integral acerca del hombre y el mundo. Ver al comunismo solamente como un sistema económico o político hace imposible comprender lo que en realidad pasa actualmente. El comunismo no es solamente la abolición de la propiedad privada, no es solamente la lucha por el triunfo del "proletariado", no es sólo el esfuerzo por destruir las clases sociales. El comunismo es la ideología según la cual el hombre es un animal más cuya única tarea es permanecer en este mundo por algún tiempo y luego desaparecer sin dejar rastro.
Ahora bien, resulta que esta forma materialista de ver la vida se ha impuesto finalmente en todas las sociedades occidentales y constituye lo que llamábamos al principio la "nueva tiranía". Y es quizá la tiranía más absoluta que ha existido jamás, pues se trata de una tiranía que ata el pensamiento de los hombres, se trata de una tiranía que silencia la voz de las conciencias, se trata de una tiranía que no encadena el cuerpo pero si las almas de los hombres, se trata de una tiranía que impide al hombre pensar de manera diferente, se trata de una tiranía que mantiene exiliados socialmente a todos los que opinen distinto de lo que ella ha establecido, se trata de una tiranía que controla la interioridad de las personas diciéndoles que deben pensar; en verdad ningún tirano del pasado pudo jamás construir una tiranía semejante, podían construir cárceles y asesinar a sus opositores pero en algún momento sus súbditos se revelaban y le cortaban la cabeza.
La más perfecta tiranía es aquella en la cual sus súbditos están "conformes" y no se les pasa por la cabeza la idea de rebelarse pues piensan que su estado no podría ser mejor.
Entonces ¿se trata de una situación sin esperanza? ¿El hombre occidental está fatalmente destinado a perecer bajo el yugo de esta nueva tiranía materialista? Tal parece que sí. Persuadir al hombre actual de su estado de esclavitud bajo la ideología materialista es casi imposible. Pero hay un hecho que puede dar todavía algo de esperanza y es que hace 70 años parecía también imposible convencer a los hombres de rechazar 2000 años de historia para abrazar la visión comunista de la vida y sin embargo 70 años después lo han logrado.

lunes, 11 de julio de 2011

¿ TOLERANCIA O PERMISIVIDAD ?

Para continuar con el análisis de las cuatro fuentes de la enfermedad social actual señaladas por el psiquiatra español Enrique Rojas en este artículo nos vamos a referir a la "permisividad". El relativismo también señalado por Rojas como fuente de enfermedad social ya lo hemos tratado con cierta extensión en artículos pasados en este blog.
El relativismo es básicamente una postura ideológica intrínsecamente contradictoria pues afirma que no hay verdades absolutas y este juicio de que "no hay verdades absolutas" pretende que sea una verdad absoluta, por lo cual el relativismo se anula al mismo momento de afirmarse; bien decía Aristóteles que los relativistas y los escépticos debían conformarse con vivir como vegetales, sin afirmar nunca nada. Además las consecuencias morales del relativismo son tan desastrosas y tan evidentes en nuestra sociedad que parece superfluo detenerse por largo tiempo a demostrar algo que salta a la vista.
La permisividad consiste básicamente en la tendencia a permitir absolutamente todo tipo de comportamiento, todo tipo de conducta, toda forma de pensamiento, toda forma de vida, sin tener jamás en cuenta ningún tipo de limitación moral. La permisividad es la degeneración de la tolerancia; la tolerancia consiste en soportar un mal, a sabiendas de que es un mal, por causa de evitar un mal mayor.
Hoy en día la idea de tolerancia es diferente, se entiende por tolerancia la aceptación ilimitada de cualquier conducta y forma de pensamiento por más absurda que sea. Se pierde de esta manera la noción de "mal" que estaba presente en la antigua definición de tolerancia. Antes se sabía que lo que se toleraba era un mal pero se le toleraba para evitar un mal mayor. La tolerancia entendida según el modo moderno es en realidad la absoluta permisividad.
Precisamente la permisividad es una de las consecuencias de la concepción relativista de la vida, puesto que si no existe la verdad, si no existe la realidad, si no existe lo bueno y lo malo, entonces es normal que nos veamos obligados a permitir cualquier conducta aunque sea la más antinatural imaginable; hemos sabido de la existencia de un grupo político holandés el cual tiene entre sus proyectos sociales luchar para que sea permitido en la legislación holandesa tener relaciones sexuales con menores de edad.
El relativismo, la tolerancia degenerada en permisividad, son las ideologías que se encuentran en la base de muchas legislaciones actuales. En todos aquellos países en donde crímenes como el aborto o la eutanasia y conductas antinaturales como la homosexualidad se encuentran apoyadas por los ordenamientos jurídicos, podemos afirmar que se encuentran totalmente bajo la dictadura del relativismo.
Pudiera sonar paradójico hablar de "dictadura del relativismo", pues tenemos una cierta tendencia a creer que el relativismo es precisamente el  triunfo de la libertad de pensamiento y de la libertad de expresión; sin embargo, la realidad es que con el triunfo del relativismo ideológico en una sociedad se instaura la más cruel de las dictaduras, pues todo aquel que manifieste opiniones contrarias a las posturas relativistas de las leyes y de la cultura inmediatamente será señalado socialmente como un enemigo de la libertad, libertad a la que también se le ha cambiado el sentido como sucedió con la palabra tolerancia. Hoy en día la palabra libertad se entiende como sinónimo de la palabra autonomía. "Ser libre" para los hombres modernos es ser completamente autónomo, es decir, actuar sin seguir o tomar en cuenta como criterio de conducta o de pensamiento ningún tipo de regla "externa" al propio individuo, sino seguir en todo momento la inspiración subjetiva de cada uno.
En resumen se puede afirmar que nuestra sociedad es el resultado cultural de entender la tolerancia como permisividad y la libertad como autonomía; por lo tanto el camino de retorno al orden humano deberá comenzar por restituir el verdadero sentido de esas dos palabras.