La declaración de los derechos
del hombre.
Este documento, columna vertebral
de la revolución, fue votado luego de grandes apremios. Costó arrancar la firma
de los diputados. Y luego se necesitaron piquetes para hacer pasar como leyes
sus consecuencias.
El origen del documento debe ser
buscado fuera de Francia, en la historia fundacional de los Estados Unidos.
Cuando éstos se levantaron contra Inglaterra, en su declaración de
independencia del 4 julio 1776 apelaron a "los derechos inalienables
escritos por el creador en el corazón humano", que el gobierno inglés
habría violado criminalmente. ¿No podían hacer otro tanto los franceses? Fue
así como se divulgó una hoja, que en una carta contenía los derechos del hombre
proclamados en Norteamérica; en otra sólo la inscripción: "derechos del
hombre de los franceses", y debajo un espacio en blanco. Sería preciso
llenar dicho espacio. Así fue como se gestó en 1789 la famosa declaración de
los derechos del hombre y del ciudadano, muy inspirada en la declaración de la
independencia norteamericana, a su vez fuertemente deudora del ideario de la
revolución inglesa de 1688.