viernes, 12 de octubre de 2018

Cita sobre el liberalismo


El liberalismo supone que el hombre se basta a sí mismo para realizar sus fines por medio de su inteligencia y por medio de su libertad. Por causa de esta libertad es dueño y señor de sus actos, completamente independiente, y no reconoce una autoridad superior a él mismo, sea en el orden intelectual, sea en el orden religioso, sea en el político. Este principio fundamental del liberalismo es la negación directa y absoluta de la doctrina católica, que enseña, que la naturaleza del hombre fue corrompida por el primer pecado, y como consecuencia se oscureció su inteligencia y se debilitó la rectitud de su voluntad, quedando sujeto a las concupiscencias desordenadas y al error.

En lugar de consistir el progreso humano en la emancipación y desarrollo de los instintos naturales, consiste, como enseña nuestra religión, en la lucha incesante contra los apetitos inferiores que impiden el desarrollo de las facultades superiores, y en perfeccionarse contrariando las inclinaciones sensuales.

Y lejos de ser el hombre independiente y juez único entre la verdad y el error, está sometido en todas las cosas y en todos los órdenes a su Criador; necesita de la gracia divina para obrar el bien y evitar el mal, y tiene el deber ineludible de cumplir los preceptos divinos. La perfección de la libertad consiste en la obediencia voluntaria a la ley, no en la posibilidad de infringirla: pues sería una locura suponer que la perfección de un ser consiste en poder apartarse de su fin.


Niceto Alonso Perujo

miércoles, 26 de septiembre de 2018

La hipocresía de los acusadores

No parece tener fin el tsunami de abusos sexuales cometidos por miembros indignos del clero católico. Es, naturalmente, lamentable que eso ocurra, y más que lamentable es vergonzoso y solo podemos pedir y esperar que la ley de cada país actúe y los culpables paguen.

Por otra parte, no deja de ser curioso que se pase por alto en los medios de comunicación el hecho evidente de que muchos de los abusos son cometidos por pedófilos y homosexuales que se han infiltrado en la iglesia con el fin de tener un margen amplio de acción para vivir con cierta comodidad y libertad su particular "estilo de vida". Es verdad que la iglesia ha fallado en sus procesos de selección de los candidatos al sacerdocio, pero también es cierto que muchos hacen hasta lo imposible por ingresar en ella para vivir adentro sus propias desviaciones mentales.

Además, resulta igualmente curioso el hecho de que cuando se trata de escándalos sexuales de miembros indignos del clero, repentinamente esta sociedad nuestra, tan podrida precisamente en temas de sexualidad, se vuelve puritana a conveniencia. En medio de una podredumbre sin igual en temas sexuales, esta sociedad se lanza hipócritamente contra los sacerdotes que faltan a sus compromisos y deberes; y dicho linchamiento se hace con tal saña que pareciera que quienes lo realizan son representantes de una sociedad pura y cristalina, con autoridad moral suficiente para condenar a los que se desvían de la blancura ética dominante.

Son dos hechos que vale la pena tener en cuenta a la hora de evaluar con objetividad lo que hay detrás de los recientes y lamentables casos de abusos por parte de miembros indignos del clero. Hechos que si se juntan con la consideración de lo dañinas e inexactas que resultan las generalizaciones, pueden ayudar a emitir un juicio más mesurado sobre lo que los medios de comunicación morbosamente se deleitan en presentar cada día.


¡Quiera Dios intervenir pronto en favor de su iglesia!


Leonardo R.


lunes, 30 de julio de 2018

Importancia de la familia

En mi labor como psicólogo me he tropezado repetidamente con una realidad de esas que por más que quieran hoy ignorarla, regresa cada vez con más fuerza por medio de dramáticas consecuencias: la familia, y por familia entiendo la familia natural y tradicional de padre, madre e hijos, tiene un papel absolutamente fundamental e insustituible, en la formación de las personas. Es fundamental puesto que verdaderamente es al interior de la familia donde se echan las bases de la personalidad, del carácter, del edificio de principios y valores (o su ausencia), que constituirán luego a la persona adulta y determinarán el rumbo de su vida... terrenal y eterna. Y es insustituible porque ninguna otra institución social puede con garantía de éxito asumir el cien por ciento de las funciones que la familia desempeña en forma natural y espontanea. Podrá el Estado quizá asumir por medio de sus organismos funciones de sostenimiento económico, alimenticio, de salud, etc., pero la función propiamente formativa de la familia le será siempre ajena e inalcanzable. Las veces que el Estado trata de asumir una parodia de función formativa con sus ciudadanos, la historia nos cuenta haber ello terminado en resultados propios de una dictadura.

De allí la gran tragedia actual que se cierne terrible sobre la adolescencia actual, pero también sobre quienes actualmente son padres de familia, puesto que hace algunos años cuando ellos eran 'adolescencia', ya las cosas estaban caminando por derroteros muy semejantes a los que vemos hoy día. El mal viene de lejos y se llama desintegración familiar.     

La familia natural y tradicional ha venido sufriendo en la últimas décadas una serie de golpes que la han debilitado hasta tenerla hoy en medio de un estado lamentable. Muchos de esos golpes han sido culturales, es decir, cambios culturales artificiales, no naturales, que han modificado los patrones de comportamiento de las sociedades a gran escala, dejando a la familia indemne ante los nuevos 'paradigmas' afectivos. Son los nuevos tipos de "familia" de los cuales se estila hablar hoy, donde incluso tres hombres se pueden "casar" y formar "familia", con el consiguiente y macabro "derecho" a adoptar hijos.

Luego han venido los sistemas legales a asumir en la legislación dichos cambios forzados de paradigma, para mediante su legalización, normalizar socialmente el cambio e institucionalizarlo y de paso poner en una posición muy difícil a quienes osen seguir pretendiendo defender y proponer el antiguo paradigma, ahora superado. Del cambio cultural hacia su instiucionalización legal, es el recorrido que han hecho las alteraciones al orden natural de las cosas.

La cultura y la legislación, aunadas en un solo propósito de reingeniería social, han logrado que hoy la familia natural y tradicional esté en retirada, o por lo menos a la defensiva. De tener antes el rol protagónico en la formación de las nuevas generaciones mediante la transmisión de una escala de valores clara y definida, ha pasado a ceder cada vez más terreno ante pretensiones totalitarias del Estado moderno, doblegado ante intereses de organizaciones multinacionales antagonistas de la tradición cristiana de la cultura occidental.

Son tiempos difíciles para la familia, y quienes tiene una ya o se sienten llamados a conformar una, deben saber el panorama que se les presenta amenazante, para poder tomar todas las precauciones del caso, dentro de las cuales no es la menor alimentar su alma con una fe fuerte, clara, robusta, adulta, sin complejos, que le permita afrontar el reto actual y plantar cara al enemigo de la humanidad y sus idiotas útiles.


Leonardo Rodríguez V.






sábado, 21 de julio de 2018

Paso firme

A dos meses largos de la partida de mi madre, y esperando en la misericordia de Dios que haya sido acogida en el seno de la Santísima Trinidad, retomo con la gracia de Dios este espacio que he alimentado durante ya varios años.

Su línea "editorial" no cambiará, pues "stat crux dum volvitur orbis", como reza el lema de los cartujos, la cruz permanece mientras el mundo gira. De manera que contando con el favor de Dios y el patrocinio de santo Tomás de Aquino y san Agustín de Hipona, continuamos...