sábado, 31 de diciembre de 2011

PADRE CASTELLANI - PARÁBOLAS (1)

Publicaremos en sucesivas entradas la exposición que el recordado y genial padre Leonardo Castellani hiciera en su tiempo sobre las Parábolas del Evangelio. Su estilo único y adornado con una erudición pasmosa hace de estos textos un tesoro imperdible para el amante del pensamiento tradicional. 
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PÁRABOLA DEL VIENTO Y DEL ESPIRITU
(Jo. II, 1)






"Érase un hombre de los fariseos
Nicodemos era su nombre
Jefe de los judíos
Este vino a Él de noche
Y le dijo así:

Rábbi, sabemos que de Dios viniste maestro
Pues nadie puede tales signos hacer
Como Tú haces
Si no está Dios con él.

Respondió Jesús y le dijo:
De verdad, de verdad te digo
Si un hombre no nace de nuevo
No puede entrar al Reino de Dios.

Replicó a esto Nicodemos:
¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo?
¿Acaso va a reentrar el vientre de su madre
Y segunda vez salir y ser nacido?

Replicó Jesús:
De verdad, de verdad te digo
Si uno no es renacido del Agua y del Viento
No puede salir hacia el Reino de Dios.
Lo engendrado de la carne, carne es
Y lo engendrado del [viento] espíritu, espíritu es.
No te asombres de que te diga:

Debéis nacer de nuevo...
El viento donde quiere sopla
Y tú oyes su voz
Pero no sabes de dónde viene y adónde va...
Así es todo el que nace del Espíritu.

Replicó Nicodemos y le dijo:
No entiendo nada...


En  la  primera  Pascua  de  la  vida  pública  (hechos  los  primeros  discípulos "juanistas",  el  milagro  de  Caná  y  los  primeros  de  Cafarnao,  el  viaje  a  Jerusalén  y milagros allí también, quizá; aunque "no se fiaba Cristo" de la ciudad Santa... ), sucede esta entrevista secreta con un fariseo.  

Nicodemos, "jefe" entre los judíos, Sinedrita, no muy célebre, no joven, escriba, rico, de origen griego. No es el "célebre" que nombra el historiador Josefa en Guerra Judaica (XIV,3), ni el que nombra el Talmud ("hijo de Gorión") el año 70 p.C., jefe de la resistencia  antirromana,  amado  de  los  rabinos  y  muy posterior.  Es  un  hombre  bien intencionado, impresionado por los milagros de Cristo: va a verlo a su domicilio, aunque de noche (¿por respeto humano, o en busca de un coloquio más tranquilo?) en una noche probablemente  ventosa.  El  coloquio  no  fue  inútil:  muerto  el  Salvador  acudió valientemente para la sepultura (Jo.XIX,39), con José de Arimatea, que tenía "miedo a los judíos"; como probablemente el mismo Nicodemos, esta noche de ventarrón y revelación.

Veamos pues los dos hombres, el uno sentado, el otro de pie; el uno de blancas hopalandas de Rábbi, el otro de turbante granate, manto pardo-rojo y babuchas; en un aposento, no en la  azotea, como los pintó William Hale;  si  es buena la  conjetura de "noche  ventosa":  pues  Cristo  de  ordinario  tomaba  sus  comparanzas  de  lo  que  lo circundaba; y si estaban oyendo bramar el viento fuera, el marco es perfecto.  ...Como ahora mismo el viento está bramando fuera, estremeciendo mis ventanas, silbando como mil demonios, soliviantando el Río de la Plata e inundando a Concordia y a Tigre;  y yo no sé de dónde viene ni adónde va. Anteayer no se movía una hoja en Parque Lezama y mañana mismo quizá amanecerá un día sereno sin un soplo. Vino, y se fue. Por eso era que el  chiquilín le preguntó a la madre: "Mami, ¿qué hace el viento cuando no sopla?"

Antes que le preguntara qué era eso de la "Malkhutâ" o Reino de Dios, apenas hizo su impetuoso reconocimiento de Cristo como hombre de Dios y Taumaturgo, Cristo le espeta de golpe la condición sorprendente del "nuevo nacimiento"; misterio ignoto al que el escriba responde humorosamente. Es el misterio de "la gracia" producida por obra del "Viento Santo" o el Espíritu de Dios. Y es comparada nada menos que a un renacer.

Heréticos modernos como Renouvier dicen que la gracia es un invento de los curas para sacar plata con sus ánimas del purgatorio, misas, indulgencias y sacramentos; que se encuentra recién en san Agustín, y un poco quizá en san Pablo, pero no en Cristo; y vemos aquí que el primer sermoncito de Cristo estatuye la necesidad de la gracia de Dios para salvarse; y en forma tan extrema que ninguno de sus discípulos fue más lejos, pues  no  es  posible  ir  más  lejos:  ¡nacer  de  nuevo!  ¡Pistolas!  ¡Salga  de  ahí!  -dijo Nicodemos.

La no-necesidad de la gracia es una herejía común en nuestros días: se llama "naturalismo teológico" y es mortal. Existió desde los tiempos de Pelagio (siglo IV) pero tomó auge enorme hoy en día por la acción de un sofista elocuente y medio destornillado llamado Rousseau, y por la  de otros  menores: la  naturaleza del hombre es buena, la  sociedad (actual) la corrompe; basta cambiar el sistema político (y Rousseau inventó un sistema político nuevo que nos ha arrojado en la confusión) para reformar las costumbres y  salvar  al  mundo.  ¿Nunca  han  oído  discursos  de  politiqueros?  Ellos,  ellos,  ellos... subirán al poder con sus "plataformas", y todo cambia, se reforma y sublima. Si la ShellMex saca el petróleo, hay mucha plata; si  hay mucha plata, todos están contentos; si todos están contentos, todos son buenos. Pero la Argentina de mis pecados tiene una llaga que no se cura con petróleo... solo, como los vacunos abichados. Hay que usar aceite y vino, y quizá... cauterio.

Estoy leyendo la obra de un socialista inglés que le dio por ser profeta (y es sólo novelista y politiquero) que hace la profecía, el plan y el programa del futuro "Estado Socialista Mundial". Curiosamente, la idea de un "nuevo nacimiento" está presupuesto en su plan, pues no es tan sonso como Rousseau para creer que los hombres son angelitos -engendrado ese renacer simplemente por el cambio de las  condiciones económicas... junto con el Monopolio de la enseñanza por los socialistas, y un poquitín de persecución.

Es curioso (y lógico) que lo que Wells objeta e incrimina a la Iglesia (a la cual en su futuro Nuevo Estado Mundial hace desaparecer por medio del ridículo y la violencia) es justamente  la  persecución;  y él  proyecta  la  persecución  en  una  escala  que  Nerón y Diocleciano se quedan enanos: razas enteras, como los Irlandeses y los Judíos han de ser eliminadas, por su "refractoriedad", es decir,  religiosidad. Naturalmente, la persecución hecha en pro del socialismo... es buena o lícita.

Cristo enseña que la salvación sólo empieza y acaba por el Espíritu de Dios, y una transformación profunda, aunque invisible; que no se le ve el origen ni el final, aunque se puede oír su voz, como al viento. La dificultad para nosotros de esta parábola es que en griego (y también en arameo) la palabra  viento y la palabra  espíritu son una misma: "Pneuma" en griego, de donde vienen los "hombres pneumáticos" (o espirituales) de que hablan los psicólogos... y los neumáticos de bicicleta, que adrede escribo sin p. Cristo usó de una misma palabra para establecer parabolismo entre el viento y el Espíritu Santo: naturalísimo.  En el  día de Pentecostés el  Espíritu  de Dios apareció como lenguas de fuego en el bramar de un viento impetuoso.

Los  Santos  Padres  discutieron  si  "pneuma"  en  la  parábola  significa primordialmente  viento o primordialmente  Espíritu de Dios. Significa los dos a la vez, caro mío.  Maldonado intentó "disipar la ambigüedad" y la disputa, introduciendo una interpretación nueva: el "pneuma" no sería ni el viento ni el espíritu de Dios: es el alma que nos es infundida en el nacimiento corporal sin que sepamos cómo; así también es el nuevo  nacimiento  que  efectúa  el  bautismo.  "Con  esta  interpretación,  toda  dificultad desaparece" -exclama el exégeta. Sí. También desaparece la parábola.

Cristo no tomaba el primer término de la comparación (el conocido) de las cosas invisibles;  es  contrario  a las  reglas  del  género y de la  buena enseñanza;  sino  de las sensibles.  El  alma  nos  es  conocida  a  nosotros  justamente  a  causa  de  la  predicación veintisecular de Cristo; para los hebreos, el alma era la sangre. El alma y su nacer está solamente  aludida aquí,  en el  verbo "renacer".  El  primer  término de la  "maschâl"  o semejanza, es el VIENTO.




viernes, 30 de diciembre de 2011

HACIA UN NUEVO ORDEN MUNDIAL (6)



Hacia una nueva sociedad


Para que una nueva sociedad se materialice, es preciso comenzar por reeducar a la infancia y a las nuevas generaciones en las técnicas y prácticas de la convivencia, la tolerancia y la condescendencia, valores reputados de alta conveniencia y contenido ético en la sociedad contemporánea. Estos métodos han sido ensayados con gran éxito en Colombia, país donde la población durante decenios ha preferido el diálogo estéril al enfrentamiento radical con los subversivos que pretenden el poder mediante el uso de la fuerza. En España se pueden comenzar a ensayar con la “educación para la ciudadanía”, verdadero manual de adoctrinamiento estatal. Es decir, la tolerancia y la condescendencia a prueba de sangre. Este es el experimento más extremo. 

(3) LA VIDA ETERNA Y LA PROFUNDIDAD DEL ALMA





 
Capítulo III




(Padre Garrigou Lagrange) 





La profundidad de la voluntad humana es sin medida. Sólo Dios, visto cara a cara, puede colmarla


Si Santo Tomás dice que en algunos hombres, como el avaro, la concupiscencia del dinero es infinita, ¿qué deberemos decir entonces de la voluntad espiritual? Cuanto más se eleva al conocimiento de los bienes superiores y del bien supremo, más grande se hace ese deseo espiritual; y la fe cristiana añade que sólo Dios, visto cara a cara, puede saciarlo. 

jueves, 29 de diciembre de 2011

HACIA UN NUEVO ORDEN MUNDIAL (5)


Hacia una nueva ética mundial


La falta de creencias firmes y arraigadas es una constante en buena parte del clero de nuestro tiempo y de la juventud, en general, condicionada ya por lo que se enseña de religión; en España y otros países de raigambre católica, no hay más sino que ver el contenido de los textos para comprender el drama: muy poca religión y mucho humanismo.

El típico índice es, más o menos, así: “Alma, libertad y conciencia; grandeza de la libertad; la dignidad de la persona humana; igualdad radical de todos los seres humanos; visión cristiana del hombre; principios éticos que rigen la convivencia humana...”

En este tipo de libros se considera al cristianismo como una “memoria religiosa” que ayuda a descubrir la libertad de las decisiones, el crecimiento personal, la búsqueda de la verdad en las diferentes religiones y, por último, la búsqueda de Dios. En realidad, la católica no parece ser más una religión sino una sociología religiosa con miras y significados prácticos y terrenales en cuyo centro se encuentra la dignidad humana. Sus objetivos, y el mencionado texto los enfoca muy bien, es recordar los derechos del hombre aprobados por la ONU; el significado de la identidad personal en relación con el estilo de vida; fundamentar el valor de la aceptación de las diferencias culturales y religiosas de toda persona y todo pueblo; consolidar una fraternidad universal entre todos los hombres de todas las religiones; buscar el diálogo y orientar la caridad en tanto que manifestación de la fraternidad humana y la solidaridad, por entero omitiendo que todo esto es sólo posible incorporando el amor a Dios como medio a través del cual se consigue lo deseado.

Filosofía de la ley (5)


Clasificación de la ley

A)

POR RAZÓN DEL TIEMPO Y DE LAS RELACIONES QUE REGULAN. —
DIVISIONES DE PLATÓN, SAN ISIDORO Y SANTO TOMÁS. —IMPUGNACIÓN
DE LA CLASIFICACIÓN FUNDADA EN MODESTINO.


Por razón del tiempo la ley se divide en Eterna y Temporal. La primera no tiene principio ni fin, al revés de la segunda.

También se divide la ley en Natural y Positiva. Distinguiéndose una de otra:

1. por razón de su origen, pues la ley natural es una participación de la ley eterna en la criatura racional; en cambio la ley positiva, o bien procede de Dios como legislador de los hombres, o bien de los hombres mismos;

Filosofía de la ley (4)




Definición de "Ley" según santo Tomás de Aquino



Santo Tomás nos ha legado varias definiciones de la ley en general, siendo la más importante la siguiente: “Lex est quaedam rationis ordinatio ad bonum commune, et ab eo qui curam communitatis, habet promalgata”. «La ley es cierta ordenación de la razón al bien común, promulgada por el que rige la comunidad.»

lunes, 26 de diciembre de 2011

Filosofía de la ley (3)


 

B)



DISTINCIÓN ENTRE LA LEY MORAL Y LA JURÍDICA. REFUTACIÓN
DE LA OPINIÓN DE BERGBOHN.


La distinción general entre moral y derecho, es ya una prueba de que no toda ley es ley jurídica. Pero ¿cómo distinguir las leyes jurídicas de las morales? Opina Bergbohn que no hay, al presente, un criterio; que no se puede encontrar un fundamento de división entre unas y otras. Pero esto es un error. El Derecho objetivo dice Cathrein, abarca solamente aquellas leyes que tienen por objeto lo mío, lo suyo, lo tuyo, etc.; todas ellas se encierran en una sola; a cada uno debe darse lo suyo.

De donde se sigue directamente que no toda ley es una ley jurídica; ni todo deber un deber jurídico.

LA CARACTERÍSTICA FUNDAMENTAL DEL TOMISMO



En lo que antecede hemos tratado de caracterizar la personalidad científica de Santo Tomás. Hemos creído poder explicar su vida de actividad y trabajo, creadores de tan múltiples facetas, y, al mismo tiempo, tan personal, dándole unidad en su ardiente entrega a la verdad. ¿No sería, tal vez, posible en su sistema filosófico indicar un elemento fundamental, acaso un punto doctrinal, cuyo lógico y consecuente desarrollo pudiera caracterizar este sistema en su peculiaridad? Con esto hemos planteado una cuestión importante y al mismo tiempo difícil.

domingo, 25 de diciembre de 2011

HACIA UN NUEVO ORDEN MUNDIAL (4)


 



 Hacia una nueva forma de gobierno civil y eclesiástico



Si bien el gobierno podría definirse como la forma en que una comunidad se encuentra políticamente organizada, las nociones fundamentales de gobierno tienen que ver con las relaciones entre los que dirigen y los que son dirigidos, o entre los que mandan y los que obedecen.

Existe gobierno, pues, en todas las organizaciones humanas en las que se asocia el hombre para un propósito común, ya sea en el orden religioso, educacional, comercial o político, o aun en el familiar.

sábado, 24 de diciembre de 2011

HACIA UN NUEVO ORDEN MUNDIAL (3)


La reingeniería social en la Iglesia: el Hombre sin dogmas




No podríamos dejar de relacionar el tema social con el religioso si no fuera porque la Iglesia católica ha sido en Europa la principal forjadora de sus valores espirituales, culturales y artísticos y a su sombra se forjó toda una civilización cristiana que exportó al mundo aquellos mismos valores.

En efecto, fue la Iglesia la que imprimió el carácter de institución pública limitada al derecho del mundo occidental que, a su vez, se había inspirado en las reglas de la ley positiva del Derecho Natural abrevado de los viejos conceptos de los estoicos y de los juristas romanos y convertido, a la postre, en un derecho divino. San Isidoro de Sevilla escribió en el siglo VII que “todas las leyes son divinas o humanas. Las divinas se fundan en la naturaleza, las humanas en las costumbres; y éstas difieren entre sí porque los distintos pueblos han preferido distintas leyes”, con lo cual se establecía el principio de que las reglas del Derecho Natural eran anteriores y superiores a la organización del Estado. 

HACIA UN NUEVO ORDEN MUNDIAL (2)


La reingeniería social en la política: el hombre sin ideología


No es que, en sus orígenes, el socialismo haya abogado por la voluntad del hombre puesta al servicio de las transformaciones sociales mediante el empleo de técnicas racionales que la despojen de prejuicios y tradiciones y la encaminen hacia formas más “civilizadas” y progresistas de vida. Por el contrario, Marx, quien fuera el creador del socialismo moderno y quien le quitara sus aspectos lunáticos, no entretenía esperanzas al respecto. Creía Marx que la dependencia causal que liga al hombre con el sistema social lo imposibilita para poner tecnología, o ciencia, al cambio de la sociedad; en particular, porque pensaba que los métodos de producción capitalista ataban al ser humano de tal manera al modus operandi que era virtualmente imposible desatarse de sus redes.

HACIA UN NUEVO ORDEN MUNDIAL (1)


La razón social contra la razón de Estado


La investigación precedente nos habilita para plantear algunas reflexiones y consideraciones sobre lo que he querido nombrar como el Nuevo Orden Mundial hacia el cual avanzamos aceleradamente. La vieja tesis de Maquiavelo, en la que toda acción contra el hombre o la sociedad eran posibles “por razones de Estado”, ha abierto franco paso a la “razón social” para justificar las mismas acciones patrocinadas por unas minorías social y políticamente activas que lentamente van socavando el acervo cultural de nuestros países. Es un humanismo de nuevo cuño agazapado en los entresijos del poder cuya génesis intelectual proviene de un pretérito socialismo económicamente derrotado, y científicamente desvirtuado, que hunde sus raíces en el adormecimiento paulatino que experimenta el mundo occidental y se nutre, como los parásitos de la biología, de los desechos culturales hoy reputados inservibles.

jueves, 22 de diciembre de 2011

Filosofía de la ley (2)


B)


(Acepciones de la palabra Ley. —Textos del Angélico Doctor tomándola en sentido amplio. —Contestación a los reparos que pone el Padre Suárez. —Relación entre la ley moral y la jurídica.)


La palabra Ley puede tomarse en un sentido amplísimo, definiéndola Santo Tomás con estas palabras: “Lex quaedam regula est et mensura actuum, secundum quam inducitur aliquis ad agendum, vel ab agendo retrahitur”. «Ley es cierta regla y medida de los actos, por la cual es inducido a obrar o dejar de obrar un ser cualquiera». 

Y así el nombre de ley puede extenderse no sólo a los seres racionales, sino también a los entes que están determinados en sus actos, por cierta necesidad de la naturaleza, llamándose en este caso estas reglas leyes físicas, como lo hace notar Teodoro Meyer en sus «Institutiones luris Naturalis, secundum principia S. Thomae Aquinatis».

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Filosofía de la ley (1)



CAPITULO PRIMERO


Concepto de la ley.


A) Etimología de esta palabra. Aclaración del concepto etimológico dado por Cicerón.

El concepto de la ley, como dice el ilustrado catedrático de la Universidad Central, D. Felipe Clemente de Diego, no pertenece exclusivamente al Derecho; en cuanto se habla de leyes extrañas al orden jurídico (leyes físicas, por ejemplo). El concepto de ley es más extenso que el de Derecho.

Por esto ese vocablo sugiere en nuestra mente una idea propia y genérica antes de recibir esas ulteriores determinaciones. ¿Cuál es la idea que lleva consigo la palabra ley y luego se repite, reproduce o aplica a órdenes distintos, siquiera relacionados con el físico, moral y jurídico?

martes, 20 de diciembre de 2011

LA FILOSOFÍA ARISTOTÉLICA DEL ACTO Y LA POTENCIA Y EL CRISTIANISMO




La poderosa síntesis tomista descansa, como en su más profundo cimiento, en la doctrina aristotélica del acto y la potencia. Esto esperamos demostrarlo a continuación. Más, precisamente este afianzamiento del aquinate sobre una determinada teoría fundamental, es para muchos piedra de tropiezo. A sus ojos, no sólo amenaza al progreso, sino que compromete incluso la revelación divina, la cual, como fuente de la verdad absoluta, no necesita de ningún determinado sistema filosófico de origen humano. Afirmar tal cosa sería hacer depender lo absoluto de lo relativo, sería incluso poner en tela de juicio el absolutismo del cristianismo. Además, sabido es para todo el que estudia la historia que la investigación y filosofía patrísticas se apoyaban, eminentemente sobre bases platónicas. ¡Cuántas veces en la antigüedad, e incluso los tiempos modernos, se proclamó a Platón precursor del cristianismo!. Por consiguiente, Tomás parece haber ocasionado con su concepción una ruptura entre la escolástica y la patrística, estructura que se manifiesta tanto más probable, si se consideran las repetidas prohibiciones de Aristóteles por parte de la Iglesia en el siglo XIII.

Nos vemos obligados a salir, ya aquí, al paso de estas objeciones, que, a los ojos de algunos, proyectan sobre la persona del aquinate una luz peculiar.

A


La doctrina aristotélica del acto y la potencia, y la revelación


Cierto es que lo absoluto no depende de lo relativo. Al contrario: depende lo relativo de lo absoluto. Pero esto no se sigue que entre lo relativo y lo absoluto no exista y tenga que existir una conexión interna y necesaria, precisamente porque lo relativo depende del absoluto y, si no, no sería relativo. Así, ya el estagirita distinguió entre un ser absolutamente necesario -Dios-y cosas relativamente necesarias, que están condicionadas por el primer. Así, las esencias de las cosas son internamente necesarias e inmutables a causa de Dios, que, a causa de sí mismo, no puede cambiarlas. Quien no sea absolutamente evolucionista acatará este principio. Quien se imaginará el absolutismo el cristianismo en el sentido de que Dios hubiera cambiar todo lo relativo arbitrariamente, según el tiempo y las circunstancias, llegaría inevitablemente a ser víctima tanto del voluntarismo como del agnosticismo absolutos. Por eso, para nosotros son falsas ambas afirmaciones: lo absoluto depende de lo relativo, y lo relativo es independiente del absoluto. Como aclaración del problema, véase lo siguiente.

(2) La vida eterna y la profundidad del alma



CAPÍTULO SEGUNDO


La voluntad humana iluminada por la inteligencia. Su amplitud ilimitada


Pocos han meditado profundamente sobre la superioridad de la inteligencia respecto a la imaginación y en la de la idea respecto a la imagen que la acompaña.



La inteligencia difiere de los sentidos externos e internos, sin excluir los más elevados, en que tiene por primer objeto no los fenómenos sensibles, no el color y el sonido, o la extensión sensible al tacto, o el hecho interno de conciencia, sino el ser, o lo real inteligible, y el ser en su universalidad. La inteligencia conoce, por tanto, las razones de ser de las cosas, las causas de los acontecimientos y el fin a que miran; se eleva hasta el conocimiento de la causa suprema, de Dios, Ser infinito y Bien infinito. (*)



Así concebimos lo que por su naturaleza es capaz de perfeccionarnos, no sólo en nuestras facultades inferiores, sino incluso en las más nobles y elevadas. Por consiguiente, la inteligencia concibe lo que en todo lugar y siempre debe ser el bien para de este modo perfeccionarnos; y cómo concibe el ser universal, que no se realiza concretamente sin límites más que en el Ser supremo, concibe también el bien universal, el cual no se realiza concretamente sin límites más que en él Bien soberano, el cual es la bondad misma.



lunes, 19 de diciembre de 2011

"Vademécum del realista principiante" de Étienne Gilson




1. El primer paso en el camino del realismo es darse cuenta de que siempre se ha sido realista; el segundo, comprender que, por más que se haga para pensar de otro modo, jamás se conseguirá; el tercero, comprobar que los que pretenden pensar de otra manera piensan como realistas tan pronto como se olvidan de que están desempeñando un papel. Si entonces se preguntan por qué, la conversión está casi terminada.




2. La mayoría de los que se dicen y se creen idealistas preferirían dejar de serlo, pero no se reconocen este derecho. Se les hace observar que nunca saldrán de su pensamiento y que un más allá del pensamiento ni siquiera puede pensarse. Si acceden a buscar una respuesta a esta objeción, están perdidos de antemano, porque todas las objeciones del idealista al realista están formuladas en términos idealistas. ¿Qué tiene, pues, de extraño que el idealista quede siempre victorioso? La solución idealista de los problemas va siempre implícita en su planteamiento. Por consiguiente, lo primero que ha de hacer el realista es acostumbrarse a rehusar la discusión en un terreno que no es el suyo, y a no considerarse fracasado porque no sepa responder a cuestiones verdaderamente insolubles, pero que a él no se le plantean.




3. Es preciso comenzar por desconfiar de este término: el pensamiento; porque la diferencia mayor entre el realista y el idealista está en que éste piensa, mientras que el realista conoce. Para el realista, pensar es sólo ordenar conocimientos o reflexionar sobre su contenido, jamás se le ocurriría tomar el pensamiento como punto de partida de su reflexión, porque para él no es posible el pensamiento si no hay antes conocimientos. El idealista, por el hecho mismo de proceder del pensamiento a las cosas, no puede saber si lo que toma como punto de partida corresponde o no a un objeto; cuando pregunta al realista cómo llegar al objeto partiendo del pensamiento, el realista debe contestar inmediatamente que eso es imposible, y que precisamente aquí está la razón principal para no ser idealista, porque el realismo parte del conocimiento, es decir, de un acto del entendimiento que consiste esencialmente en captar un objeto. Así, para el realista, semejante pregunta no plantea un problema insoluble, sino un seudoproblema, que es muy diferente.





domingo, 18 de diciembre de 2011

LA VIDA ETERNA Y LA PROFUNDIDAD DEL ALMA

(Padre Garrigou-Lagrange)


CAPÍTULO PRIMERO


Sensibilidad y conocimiento sensible


La sensibilidad, principio de las emociones y de las pasiones, es, lo mismo que los sentidos y la imaginación, común al hombre y el animal. Se llama también apetito sensitivo, para distinguirlo de la voluntad espiritual, común al hombre, al ángel y a Dios, y que en nosotros merece el nombre de apetito racional.

Los movimientos del apetito sensitivo -emociones y pasiones- se producen cuando los sentidos y la imaginación nos colocan ante un objeto sensible que o nos atraiga o nos produzca repulsión. Así es como se despierta en el animal la necesidad de alimento; y, en él, las emociones y las pasiones asumen unas veces una forma dulce y tranquila, como la paloma y el Cordero; otras, una forma voraz y violenta, como en el lobo, en el tigre y en el León.


sábado, 17 de diciembre de 2011

LA ESENCIA DEL TOMISMO (1)



DR. P. G. M. Manser. O.P


Introducción


El tomismo, sistema doble.


El tomismo es una concepción del universo, un sistema científico. A esta síntesis, realizada por el maestro de Aquino sobre una base anchuroso, con una maravillosa variedad, con amplitud de miras y con gran agudeza, según ha dicho Federico Paulsen, tampoco ha podido negarle su admiración un Kuno Fischer. Su importancia científica en la historia de la cultura sólo puede desconocer la quien nunca haya conocido con algún detalle las dos Sumas del doctor angélico, sus Quaestiones disputatae y sus comentarios. "El mérito de Tomás -observa Rodolfo Eucken- consiste en  haber estructurado y concluido sistemáticamente una concepción cristiana del mundo, en la que todo queda incluido. Relacionó al cristianismo con la cultura con la ciencia de una manera más estrecha y, al mismo tiempo que salvaguardaba firmemente el dominio de la religión, concedió a los demás sectores el derecho propio de cada una". ¿Fue Tomás solamente teólogo?

Hay, y la hubo ya en el siglo XIII, también una filosofía tomista, una síntesis filosófica, a la cual en las disquisiciones que vamos a hacer a continuación consideraremos incluso en primer lugar y sobre todo. La relación existente entre ambas síntesis, la filosófica y la teológica, la determinaremos después con más detalle. De momento no haremos más que indicar el hecho de su existencia. Sin ella, son inexplicables las mencionadas obras de Santo Tomás. Eucken relación a esto mismo en el lugar citado arriba. No sin motivo ha vuelto a subrayar esto recientemente Otto Willmann. 


jueves, 15 de diciembre de 2011

La “ciencia” de las probabilidades imposibles



El mínimo número de aminoácidos en un compuesto es de 51 en la insulina y de 50.000 o más en la hemoglobina. La probabilidad de que cada vez que echemos una moneda al aire se eslabone sólo el aminoácido del grupo L en 51 tiros de la moneda es del ½51; lo cual significa  4,4x10-16 que es un número tan pequeño que es inverosímil. 


Si el número medio de aminoácidos en una proteína es de 400, como efectivamente lo es, el azar de este eslabonamiento quedaría reducido a ½380, que es 10-114, que es prácticamente CERO. Es decir, si la probabilidad de que en  una moneda tirada al aire nos salga 380 veces cara es cero, ¡imagínese lo que sería 10 a la 114 series de 380 tiradas cada una! Para abundar, una sola comparación nos basta: el diámetro de nuestra galaxia, que   220es de 100.000 años luz, es 1022; si la multiplicamos por mil millones, llegaríamos a 1053.



martes, 13 de diciembre de 2011

Juicio a Darwin (libro narrado)

Serie de archivos de audio que contienen los capítulos del célebre libro "DARWIN ON TRIAL" (Juicio a Darwin). Audios realizados por los amigos de "Radioconvicción", página que tristemente ha dejado de estar disponible.

El archivo lo tomo de la página http://devocioncatolica.blogspot.com/

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sábado, 10 de diciembre de 2011

Contradicciones fundamentales



Supongamos que la vida se forma instantáneamente. El agua, elemento esencial para la vida, es perjudicial para la síntesis de compuestos simples hasta formar complejos. Y la síntesis que nos interesa es la de los aminoácidos formando proteínas. Es decir, las proteínas se forman juntando aminoácidos en un orden determinado;  pero cuando los aminoácidos se juntan, forman una molécula de agua; el agua, por su parte, impide que haya una condensación, luego hay que quitar el agua que se forma tan rápidamente como lo hace, porque, de lo contrario, el agua disociaría cualquier proteína que se quisiese formar.

El problema es, entonces, que para que la evolución funcione, hay que tener un caldo primitivo sin agua, porque con agua no ocurren las condensaciones necesarias para que se formen seres vivos. ¡Pero un caldo primitivo sin agua no es posible!



lunes, 5 de diciembre de 2011

La evolución inorgánica



Pero el problema de la evolución inorgánica es el más acucioso de todos. Darwin, el padre del “origen de las especies”, no nos dice en su libro nada acerca de cómo se originaron las especies, ni tampoco nos habla de la “evolución”, propiamente dicha, sino de la doctrina de la «selección natural»;  esto lo observa un  agudo crítico suyo, Etienne Wilson, quien también repara en que la palabra «evolución» fue usada por primera vez por un ingeniero de ferrocarriles aficionado a la filosofía de nombre Herbert Spencer (1820-1903). Spencer creía en la evolución antes de Darwin y escribió un trabajo evolucionista intitulado Principles of Psychology en 1855, de tal manera que cuando el libro The Origin of Species de Darwin apareció, Spencer lo consideró como una aplicación de su propia teoría... Por eso Gilson concluye: “El darwinismo de la evolución no pertenece a la historia real: es un mito”.



viernes, 2 de diciembre de 2011

¿Son las mutaciones bases creíbles para la evolución?



En un interesante intercambio epistolar  con un admirador suyo el jesuita Teilhard de Chardin explicaba que el mundo orgánico ha de ser considerado históricamente como el desarrollo de un organismo gigantesco que se origina sin solución de continuidad a partir del sustrato inorgánico.

Los neodarwinistas han afirmado lo mismo, es decir, que el mundo orgánico se ha desarrollado por acumulación de mutaciones diminutas, pero favorables, debido a la selección natural.



martes, 29 de noviembre de 2011

¿Evolucionan la química y la física, componentes fundamentales de la biología?





Aceptando que el punto de vista evolucionista es el mayoritariamente aceptado por los biólogos y el mundo científico, independientemente de los matices cristianos o ateos que se le quieran dar, reiteraremos que goza de una magnífica popularidad entre los filósofos, estudiantes, las amas de casa y los académicos, en general; por eso, avanzar un cuestionamiento de los fundamentos de tan popular teoría, no deja de ser un ensayo en futilidad, cuando no una necedad rayana en la estulticia.



jueves, 24 de noviembre de 2011

¿Por qué se acepta la evolución?


Por las mismas razones que se aceptó el marxismo científico: porque era necesario construir una fe en él para que fuera creíble, ya que nada demostraba que lo fuera. Y no exagero. En el materialismo dialéctico se sostiene que la vida es sólo una forma particular del movimiento de la materia.

martes, 22 de noviembre de 2011

El evolucionismo descarta el método científico


Aparte de que de una explosión atómica nunca nadie ha demostrado que puedan resultar edificios bien construidos, sistemas organizados, o aun la vida, debemos tener en cuenta que si el comienzo de ésta surgió espontáneamente (con o sin Big-Bang) y esto es un hecho científico, lo mínimo que puede esperarse es que tal hecho sea demostrado por el propio método científico.

domingo, 20 de noviembre de 2011

El origen de las especies de Darwin no explica su origen










2)


El origen de las especies de Darwin no explica su origen

Como el Origen de las especies sugiere, el esquema más importante no es la historia biológica de la evolución como tal, sino el origen de las diferentes formas de vida, tema capital que ocupa el trabajo de Darwin. Lo curioso es que nunca aclara de dónde se origina la primera o primeras especies.

Su principal preocupación es demostrar que nuevas especies se originan a lo largo del tiempo, a la vez que derrumbar, como él mismo dice, “el dogma de la creación” de las mismas.



viernes, 18 de noviembre de 2011

El engaño de la "evolución"





Queremos presentar a continuación, y a lo largo de algunos “posts”, extractos de la “Memoria” presentada por pablo Victoria Wilches -disponible en internet en http://eprints.ucm.es/8583/1/T30695.pdf - ante la universidad Complutense de Madrid, en 2008, para optar por el título de Doctor, acerca de “Los instrumentos del nuevo orden mundial: el derecho, la economía, la ciencia, el lenguaje y la religión en la sociedad del siglo xxi”.

Particularmente queremos poner en primer lugar algunas páginas dedicadas a la teoría de la “evolución” de las especies, porque consideramos que trata el tema con una lucidez sorprendente a la vez que con una rigurosidad notable.


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LA CIENCIA COMO INSTRUMENTO IDEOLÓGICO


La formación de una ideología científica

La más antigua teoría de la creación orgánica está contenida en el Antiguo Testamento: Dios creó al mundo y sus habitantes en seis días, y el hombre fue el último de ellos. Sobre esta base se fundamenta la noción teológica de la creación especial y la inmutabilidad de las especies. Cada especie, se consideraba, había sido creada separada y completamente desarrollada del polvo de la tierra. Esta noción se mantuvo por siglos en la Iglesia en la cual se mantenía implícita la idea de que el hombre había sido dotado de un cuerpo al tiempo que de un alma.  Posteriormente, el Cuarto Concilio de Letrán, XII ecuménico, en 1215, elevó a categoría dogmática la definición de esta simultaneidad.

sábado, 29 de octubre de 2011

EL ODIO AL MAL


Ernesto Hello 

En la embrollada red de pensamientos, sentimientos, fuerzas y debilidades en las que se halla el mundo, si me preguntasen qué camino hay que tomar para darle  la paz a las almas, quizás contestaría: el camino del horror. Lo que hoy más escasea no es el amor del bien sino el horror del mal. ¡El horror del mal!, cosa santa y sublime, que los hombres olvidan y, sin embargo, la culpa no es de los acontecimientos. Se diría que el mal, al darse cuenta de que los hombres se olvidan de odiarlo, ha querido obligarlos a que dejen de odiarlo. Él conserva su indulgencia, a pesar suyo, pero la conserva. 

El horror del mal, ¿puede ser un terreno en el que los hombres se den cita? Si la filosofía, la ciencia, el arte y todas las fuerzas y debilidades se dieran cita en el terreno del horror, esta entrevista de reyes tendría, quizás, su familiaridad y grandeza. 

El mundo, que corrompe el aire que respira y marchita todo lo que toca ha cometido un crimen atrevido contra la caridad: no tiene miedo de hablar de ella, pero cuando el mundo habla de la caridad la tiene que hacer mentir, pues sólo emplea las palabras para mentir. 

¿Qué procedimiento emplea para mentir con el nombre de caridad? La elogia y la adula, como el reo que quiere sobornar a su juez y dice que la caridad es una virtud hermosa y que es toda indulgencia, incluso para el mal. El mundo confunde el amor al pecador con el amor al pecado y dice que los que tienen un odio demasiado absoluto al pecado faltan a la caridad. El mundo, del amor sólo conoce sus fallas y cree que la caridad, como proviene del amor, tiene que comportar un poco de debilidad. De este modo la quiere probar diciéndole: pongámonos de acuerdo, yo te admiro todo lo que quieras pero no le digas a nadie mi verdadero nombre. 

El amor al hombre pecador y el odio al pecado normalmente crecen en proporción inversa. 

El mundo quisiera hacer creer lo contrario. El mundo quisiera hacer creer que para amar mucho al pecador hay que amar un poco el pecado. Él, por su parte, ama el pecado y detesta al pecador, porque el mundo vive donde reina el odio. El mundo es indulgente con el pecado, y con el pecador no es duro sino implacable. 

El gran odio de los santos contra el mal es una de las maravillas que asombrarán a los hombres y a los ángeles en el ultimo día. Este gran odio es uno de los sentimientos más incomprensibles para el 
hombre corrompido. Este gran odio es el rayo que la espada de la pureza hace brillar en la noche. 

Este gran odio es de institución divina. Como todas las cosas de primer orden fue prometido antes de ser dado. La promesa salió de la boca de Dios en el momento en el que comenzó la historia. 

Prometió que la serpiente sería odiada y para que no hubiese error sobre la naturaleza de este odio, se confió este don sublime a la caridad y a la dulzura. Le dio a la mujer la misión de odiar. 

El odio a la serpiente fue confiado como un depósito a Aquella que tenía que amar a los pecadores en grado tal que entregase por ellos a su propio Hijo a la muerte, al Hijo del Padre, al Emmanuel esperado. 

A las dulces manos de la mujer se le confió este odio sublime, como un tesoro de misericordia, y para que supiésemos de dónde venía Dios dijo que Él mismo pondría este odio entre la mujer y la serpiente. 

No hay que extrañarse de que la Virgen María ame de modo singular a los pecadores, pues Ella tiene hacia el pecado un odio hecho expresamente para esto, un odio hecho por mano de Dios. 

Las tinieblas que nos rodean son particularmente profundas porque la humanidad ha dejado morir este fuego sagrado que es el odio al mal.

martes, 25 de octubre de 2011

LA DOCTRINA DE LAS INTELIGENCIAS MÚLTIPLES


Sobre las inteligencias múltiples.


Es muy conocida la división que hace Gardner de las distintas “inteligencias”. Según este autor se trataría de verdaderas divisiones, “IN RE”, tomadas sobre todo a partir de los conocimientos en neurofisiología. El procedimiento para “aislar” un “tipo” de inteligencia es más o menos el siguiente:

Se parte del presupuesto de que “inteligimos” con el cerebro; esta es la idea madre. De ahí se pasa a incorporar los últimos conocimientos sobre el funcionamiento neuronal del cerebro, de manera que, por ejemplo, si dado un determinado daño, en una determinada región cerebral, se ve afectada una determinada “función” cognitiva, se concluye que esa determinada región cerebral es la encargada de ejercer tal función cognitiva.

Y como resulta que las demás “funciones” cognitivas siguen operando entonces se concluye que se trata de “funciones” diferentes, con región cerebral específica y por tanto de una “inteligencia” perfectamente diferenciada.

El problema es la idea madre. Partir de que es el cerebro es el que “entiende”; partir de que el cerebro o las neuronas, o las sinapsis “entienden”. Si se parte de ahí la conclusión en las inteligencias múltiples es casi inevitable.

Pero ¿y si no partimos de ahí? Por ejemplo, si podemos mostrar que, dada la naturaleza intencional, abstracta y universal del acto cognoscitivo y de los conceptos con que conocemos la realidad, es imposible sostener que todo ello sea resultado de la operación de un órgano corporal, entonces ¿qué queda de la tesis de las inteligencias múltiples? Muy poco, por no decir nada.

La razón es que la división de las inteligencias parte y se apoya en la evidente división del cerebro en “regiones” funcionales, pues sólo es divisible lo que tiene partes, y sólo tiene partes lo que es material, como el cerebro. Pero, como ya dijimos, la naturaleza intencional, abstracta y universal del conocimiento humano hace imposible sostener que las operaciones cognitivas sean ejecutadas por órganos corporales, porque el efecto sería superior a la causa, lo cual es imposible, pues sería como admitir que una causa produce en su efecto más de lo que ella misma es, y nadie da de lo que no tiene.

Una cosa distinta es sostener que, siendo que el conocimiento humano arranca de los sentidos corporales, es evidente que si se ven alterados esos órganos corporales (como el cerebro,  donde finalmente convergen todos los sentidos) se verá afectado también el proceso cognitivo, pero esto sólo accidentalmente.

Por ejemplo: el agua naturalmente “moja” lo que toca; pero ¿qué pasa si uso ropa impermeable? Pues pasa que accidentalmente estaría yo impidiendo el efecto normal del agua; pero no a causa de una modificación de las características del agua en sí misma, sino sólo presentando un obstáculo “externo” al agua; de manera que el agua seguiría siendo capaz de mojar, pero esa capacidad estaría impedida accidentalmente por  la ropa impermeable.

En el caso de la inteligencia pasa lo mismo. La inteligencia es una facultad inmaterial y más exactamente es una facultad espiritual, que no depende para su función de un órgano corporal. Sin embargo, siendo que el conocimiento humano arranca de los sentidos, y la inteligencia se apoya en los sentidos para de allí abstraer sus objetos de conocimiento que son los conceptos intencionales, abstractos y universales; puede suceder, y sucede, que ante una alteración del órgano máximo de convergencia de información sensible, el cerebro, se resienta también la función cognitiva intelectual, pero accidentalmente, pues la inteligencia, como el agua, seguiría siendo capaz de “inteligir”, sólo que por una causa “externa” a sí misma, su acto estaría en cierta medida impedido.

En resumen, la división de Gardner de la inteligencia se apoya en una doctrina muy discutible sobre la naturaleza de la inteligencia misma, y depende toda ella de una concepción mecanicista y materialista del entender humano.



Leonardo R.