sábado, 10 de octubre de 2015

La falsificación de la espiritualidad

Habíamos dejado sin concluir el artículo anterior acerca del exilio de la espiritualidad. Corresponde tratar ahora de la falsificación de la espiritualidad.

La espiritualidad se falsifica hoy en los movimientos llamados "new age"; en el enjambre infinito de sectas protestantes; en el "catolicismo" modernista y en los movimientos políticos de corte izquierdista, en cuanto permeados por un mesianismo de matriz religiosa.

La new age o movimiento new age no es otra cosa que la invasión de occidente por parte de corrientes pseudoreligiosas y pseudofilosóficas venidas de tierras orientales. Ante la decadencia de la religión tradicional de occidente (el cristianismo), su lugar en el interés y en el corazón de las masas lo ha venido a ocupar poco a poco un número casi infinito de prácticas y creencias extrañas: cristales mágicos, energías, meditación, etc., que generan gran interés sobre todo entre los más ignorantes, de cuya ignorancia muchos charlatanes se lucran a diario (horóscopo, tarot, lectura de cartas).

El new age se hace fuerte en la medida en que se presenta no como una corriente con argumentos racionales, sino ante todo como un conjunto de creencias y prácticas vivenciales, es decir, relativas o enfocadas a la práctica diaria, mecánica, sin recurso alguno a la sustentación racional de sus fundamentos. De hecho proclaman estar por encima de la racionalidad occidental y tener contacto con "realidades" profundas al alcance solo de quienes se inician en dichas prácticas. De esta manera se ahorran el esfuerzo de justificar sus prácticas de manera racional y además evitan todos los ataques, ya que todo ataque que se les dirija desde la "racionalidad occidental", será rechazada como carente de significado para ellos, que se proclaman por encima de dicha racionalidad.

Precisamente en este campo de la new age me sucedió hace un par de meses algo bien significativo. Un padre de familia muy preocupado por ciertas ideas que últimamente su esposa estaba llevando a casa, me contactó en mi calidad de psicólogo y ex-seminarista. Para resumir te diré, estimado(a) lector(a), que su esposa había tomado contacto con una de las tantas sectas de ideas extrañas que hoy pululan por doquier. Creía en la existencia de unos seres extraterrestres que periódicamente visitaban la tierra desde hace siglos para traer a los elegidos unos mensajes de paz y convivencia. Mensajes obviamente cargados de aversión hacia las religiones tradicionales (en particular el catolicismo, por supuesto), y que convertían a quienes recibían los mensajes en seres superiores al resto, dueños de una sabiduría suprema. No puedo dar más detalles del caso, solo lo comento aquí como ejemplo de lo que son estas corrientes que hoy se difunden por todas partes capturando incautos.

También se falsifica la espiritualidad por medio del enjambre infinito de sectas protestantes. El protestantismo nación con Martín Lutero, por allá hace 5 siglos (en 2017 se cumplirán los 5 siglos exactos). Lutero se reveló por soberbia contra la iglesia católica y fundó su propia iglesia, en la que él era el supremo pastor, se ve que lo que quería a fin de cuentas era ser papa, y para eso creó su propia iglesia personal. Lutero contó con el apoyo de varios terratenientes alemanes deseosos de arrebatar a la iglesia sus riquezas, y que vieron en la rebelión de Lutero la oportunidad dorada para cumplir sus ambiciones.

Después de Lutero miles siguieron su ejemplo de crear iglesia de bolsillo al servicio de la ambición de cada nuevo "pastor", tantas que hoy en día ya nadie sabe a ciencia cierta cuántas sectas protestantes existen, algunos calculan en más de 32,000 sectas protestantes a nivel mundial, y diariamente aparecen más porque el negocio es excelente y trabajar es muy aburrido.

Estas sectas ofrecen una espiritualidad basada en el sentimentalismo y una doctrina poco dogmática. Sus reuniones están marcadas por los gritos y alaridos de sus participantes, por los mantras que repiten sus líderes hasta el cansancio, por verdaderos episodios de sugestión colectiva e histeria, y, ni podía faltar, el respectivo cobro del "diezmo" al final del servicio, etc. De lado de la doctrina todo se reduce a la palabra del pastor y la lectura de la biblia, interpretada como a cada uno le plazca, o según la palabra "infalible" del pastor de turno.

El catolicismo modernista también es culpable de la falsificación de la espiritualidad. El modernismo es un movimiento que inició por allá a finales del siglo XIX en europa. Los modernistas buscaban (hoy ya no lo buscan porque ya lo lograron) realizar una mezcla entre pensamiento moderno (que es radicalmente antropocéntrico, relativista e inmanentista) y fe católica. obviamente de esa mezcla la que salía disminuida y adulterada era la fe católica, quedando de ella tan solo el nombre.

Este modernismo triunfa a partir del concilio vaticano II, en la década del 60 del siglo pasado. A partir de ese momento comienza una época de decadencia del clero católico, de la liturgia católica y de la predicación católica. Y la religión que es fruto de tal decadencia es la que hoy se le ofrece a la masa de católicos como si fuera el Catolicismo, con C mayúscula.

Finalmente los movimientos políticos de corte mesiánico, que en hispanoamérica nos son tan conocidos desgraciadamente. Son movimientos que se presentan como redentores de todos los males sociales, agrupando a descontentos de todo tipo que buscan una solución, una salida, o simplemente un nuevo medio para hacer triunfar sus ambiciones personales: como es el caso de los dirigentes socialistas de este continente, los cuales luego de un par de años en el poder se vuelven groseramente multimillonarios mientras desangran a los pueblos hasta la miseria misma.

Sin embargo, y contra toda evidencia, las masas idiotizadas por el espejismo redentor del populismo mantienen su apoyo en medio de su desesperación, de manera semejante a como ocurre a la rana del cuento a la que meten en un recipiente y la cocinan calentándole el agua gradualmente para que la rana no perciba la temperatura y escape del agua. Cuando la rana nota la temperatura ya es demasiado tarde.

Otros grandes fenómenos actuales falsifican la espiritualidad, pero los cuatro mencionados son buen ejemplo para explicar lo que deseábamos expresar: el exilio de la VERDADERA espiritualidad.

¿Dónde está entonces la verdadera espiritualidad?

Veremos de responder esa pregunta en próximas oportunidades.


Leonardo Rodríguez



2 comentarios:

Anónimo dijo...

Te has olvidado de la autoayuda, que tiene la tira de seguidores, una especie de "pensamiento mágico"; la realidad no existe la creas con tus deseos.Un día alguien se tirará por la ventana pensando que puede volar, con sólo desearlo.

Emilio Montt Marchant dijo...

Efectivamente: los que se extravían sólo se darán cuenta de que se están quemando cuando ya sea demasiado tarde.
Me gusta su blog. Explica bien los temas.
Gracias.