sábado, 28 de mayo de 2016

Ave maris Stella - Salve estrella del mar (canto a María Santísima)





1. Salve Estrella del mar, Santa Madre de Dios
y siempre Virgen, feliz Puerta del cielo.


2. Tú que has recibido el saludo de Gabriel, 
y has cambiado el nombre de Eva,
establécenos en la paz.



3. Rompe las ataduras de los pecadores,
da luz a los ciegos, aleja de nosotros los males 
y alcánzanos todos los bienes.



4. Muestra que eres Madre: reciba nuestras súplicas 
por medio de Ti, Aquél que, naciendo por nosotros, 
aceptó ser Hijo tuyo.



5. ¡Oh, Virgen incomparable! ¡Amable como ninguna! 
Haz que, libres de nuestras culpas,
permanezcamos humildes y castos.



6. Danos una vida limpia,
prepáranos un camino seguro; para que,
viendo a Jesús, nos alegremos eternamente contigo.


7. Demos alabanza a Dios Padre,
gloria a Cristo Soberano y también al Santo Espíritu,
a los Tres un mismo honor. Amén.

Vida de Jesucristo

Jesucristo by Rodríguez Leo

viernes, 27 de mayo de 2016

Carpe diem



Recientemente veía en Internet esa famosa escena de la película "La sociedad de los poetas muertos", en la que el profesor (Robin Williams) lleva a sus estudiantes ante una vitrina llena de fotos de antiguos miembros de esa misma escuela. Allí el profesor reflexiona con sus alumnos acerca de la fugacidad de la vida del hombre y cómo irremediablemente todos han de ir a parar al sepulcro donde serán comida de los gusanos...y allí acabará todo; o eso creía él. Por tanto los exhorta a aprovechar el momento y vivir con plenitud cada instante, sin límites ni temores, puesto que al fin y al cabo vida solo hay una y acaba en el sepulcro: CARPE DIEM, atrapa el día, aprovecha el momento.

Ese modo de ver las cosas es actualmente la "filosofía" de vida de la inmensa mayoría de las personas, se vive para el momento, para el disfrute del instante, sin pensar nunca en la eternidad. En parte porque se cree que los seres humanos 'no somos más' que carne y huesos, y tal y como decía aquél profesor a sus alumnos todo acaba en el sepulcro con los gusanos.

En parte la culpa de tal modo de ver las cosas recae sobre un cierto modo de entender la ciencia moderna, que consiste en interpretar sus resultados en sentido materialista, como si de ellos se pudiera concluir ya definitivamente que no hay nada más que materia en el universo y el hombre es un pedazo más. Y digo que se trata de un cierto modo de entender la ciencia porque en realidad ni es el único modo ni por supuesto el más acertado; de hecho son cada vez más los hombres de ciencia que se inclinan por aceptar la limitación propia de la metodología científica, dando cabida por ello mismo a la posibilidad de que la materia a la larga no tenga la última palabra. Pero eso es otro tema, volvamos al carpe diem.

En el ser humano conviven en inestable matrimonio dos tendencia de sentido contrario, causadas por la ruptura originada tras el pecado original: la tendencia hacia lo alto y la tendencia hacia lo bajo, por llamarlas de alguna manera. Es un dato de experiencia cotidiana que los antiguos resumían diciendo: video meliora proboque deteriora sequor, que significa 'veo lo que es mejor y más honesto, y sin embargo hago lo contrario'. Y nosotros mismos en nuestro diario vivir podemos comprobar sin mayor dificultad esta dolorosa verdad, comprendemos qué es lo mejor y lo correcto, pero nos cuesta realizarlo y comúnmente nos inclinamos por lo opuesto.

Las épocas en que la tendencia hacia lo alto domina, son épocas de grandes logros humanos, incluso cuando los logros técnicos no avancen a igual ritmo, quizá porque los hombres en aquellos momentos comprenden que en el fondo crear máquinas cada vez más ingeniosas no es en sí mismo el fin último de la vida humana. Mientras que aquellas épocas en las que domina el impulso hacia lo bajo son épocas de gran decadencia en lo humano, aunque se presenten orgullosas de grandes avances en áreas accidentales como la técnica. Nuestra época actual es una de esas. Nos enorgullecen los aparato cada vez más sofisticados e ingeniosos, al mismo tiempo que nos deja indiferentes la matanza diaria de bebés por medio del aborto, por poner un solo ejemplo.

¡Carpe diem!, es el grito de batalla del hombre actual, aprovechar el momento ya que nos dirigimos apresuradamente hacia el sepulcro y allí seremos comida de gusanos... y fin de la película.

Pero, ¿es realmente así?

Los católicos creemos que no, creemos que aunque es cierto que en esta tierra solo estamos de paso una vez, hay otra vida más allá del sepulcro, de tal manera que el sepulcro no es el fin, sino más bien la puerta de inicio de otra realidad.

Si algún sentido correcto cabe darle a la expresión 'carpe diem', sería el siguiente: aprovecha el momento presente, porque de él depende tu eternidad.

El hombre moderno es un prisionero desgraciado, y no solo por prisionero, sino por ignorar que lo es. Ha construido a su alrededor un grueso muro hecho de presente, que le impide la contemplación del futuro y la meditación del pasado. Encerrado en la cárcel del presente el hombre ha perdido las raíces que le dan identidad, desde el pasado para corregir y avanzar, y desde el futuro para esperar y creer.

Quiera Dios enviar un rayo de su luz a esa espesa mazmorra en la que el hombre actual agoniza lejos de la luz.


Leonardo Rodríguez