lunes, 29 de mayo de 2023

La filosofía de la naturaleza como puerta de entrada a la filosofía

En el breve curso de introducción al pensamiento de santo Tomás de Aquino que estamos tratando de llevar adelante por medio de YouTube, estamos ya hace un tiempo en los terrenos de la física o filosofía de la naturaleza. Lamentablemente nuestras ocupaciones nos han dificultado publicar con la regularidad que quisiéramos.

Luego de presentar en términos generales la biografía del propio Tomás de Aquino, dimos una mirada a sus obras, deteniéndonos particularmente en las dos mayores: la Suma de teología y la Suma contra los gentiles. En seguida le hincamos el diente a la lógica, repasando las tres operaciones de la inteligencia: simple aprehensión, juicio y raciocinio. Pertrechados ya con ese bagaje lógico, dimos un paso adelante e iniciamos con la exposición de la filosofía de la naturaleza, verdadera puerta de entrada a la filosofía propiamente dicha. Y aquí conviene hacer una aclaración.

Cuando alguien se interesa en la filosofía, puede ocurrir que ingrese a su territorio por diversos caminos. Por ejemplo, puede ser que se ponga a estudiar historia de la filosofía. Puede ocurrir también que le llamen la atención los altos problemas de la metafísica o los intrincados asuntos que aborda la filosofía del conocimiento. O si es psicólogo, como este servidor, se interesará por leer el pensamiento antropológico de Tomás. También puede ocurrir, como de hecho me sucedió al comienzo, que el tema que le apasione sean los problemas de la lógica. De manera que podemos encontrar muchas puertas para ingresar al territorio filosófico. Pero solo hay una Puerta, así, con ‘P’ mayúscula, y es la filosofía de la naturaleza, ¿por qué es esto así?

La filosofía de santo Tomás de Aquino (aclarando que Tomás no fue filósofo, sino teólogo, solo que un teólogo que usó con excelencia las herramientas filosóficas), como continuadora del pensamiento aristotélico, es una filosofía profundamente realista, es decir, parte de la humilde aceptación/constatación de la existencia de lo real extra-mental; y a partir de allí busca investigar las causas primeras de todo lo existente. De tal manera que este realismo fundamental es como el sello distintivo de su pensamiento. Entonces mal haríamos su quisiéramos estudiar su pensamiento comenzando por las alturas metafísicas o epistemológicas, porque esas alturas suponen el dominio suficiente de todo un universo conceptual técnico, que encuentra su base y raíz, en los hallazgos primeros de la inteligencia en el estudio de la filosofía de la naturaleza, ¿por qué? Porque la filosofía de la naturaleza es aquella parte de la filosofía en la que nuestra inteligencia se encuentra de frente con la realidad y hace sus primeros análisis, saca sus primeras conclusiones y asienta sus primeros principios. Arrancar por allí garantiza que los conceptos que más adelante serán utilizados cada vez con mayor profundidad en asuntos metafísicos, tienen de base un contacto con lo real y de allí han sido tomados. De lo contrario, se correrá siempre el riesgo de construir hermosos castillos metafísicos, quizá aparentemente muy profundos y sólidos, pero que carecen de base y se componen de conceptos cuyo contenido ontológico no va más allá de las elucubraciones subjetivas del pensador de turno. Idealismos varios.

Y de hecho sucede muy a menudo que toma uno un libro de “metafísica”, escrito por alguno de esos autores que jamás hicieron la escuela de la filosofía de la naturaleza, y nota uno cómo se pierden en elucubraciones casi fantasiosas sobre la existencia, o sobre el ser, o nociones tales. No definen los términos que usan, o si lo hacen, dichas definiciones son sacadas de la sola imaginación calenturienta del "filósofo".

Muy distinta es la historia cuando el filósofo ha comenzado su andadura por el humilde territorio de las realidades naturales o físicas, y ha desarrollado como corresponde, una filosofía natural, es decir, una profundización en las causas últimas del universo mutable que nos rodea. Afianzado en el aparato conceptual así adquirido y pulido, el filósofo puede luego penetrar en los terrenos de la psicología, de la ética, de la metafísica, de la teología natural, con la seguridad que da el haber, desde el comienzo, construido sobre terreno sólido.

De ahí que convenga mucho iniciar humildemente por el análisis filosófico del mundo natural. En comparación con los altos asuntos de la metafísica puede parecer un terreno “simple”, poco “elevado”. Pero, en realidad se trata de la puerta de entrada a la filosofía, la única manera de garantizar una filosofía realista, afincada en lo real y que se construye desde lo real.


Leonardo Rodríguez V.



martes, 21 de marzo de 2023

Acerca de los manuales tomistas

Es reconfortante ver cómo día a día aumenta el interés por conocer el la obra de santo Tomás de Aquino, el máximo teólogo de la iglesia católica, cuyo pensamiento está hoy tan vivo como cuando él redactó sus escritos hace ocho siglos.

Pero, a pesar de ver como algo completamente positivo ese interés por el aquinate, surge también la preocupación por el modo en que muchos se acercan a santo Tomás, es decir, ¿qué santo Tomás es el que van a conocer? Porque efectivamente aunque santo Tomás es uno solo, se pueden tener de su obra diversas imágenes según que uno se aproxime a él por uno u otro camino. Me explico.

A lo largo de los siglos nunca han faltado discípulos del de Aquino, ya en vida del propio Tomás los tuvo en gran cantidad, así como también tuvo enemigos de su pensamiento, que lo combatieron ya desde el principio. Pero amigos tuvo, ha tenido, tiene y seguirá teniendo, santo Tomás es un caso único, ya que ningún otro pensador puede gloriarse de que a pesar del paso del tiempo, cada nueva generación trae consigo un sinnúmero de interesados en continuar con su herencia teológica y filosófica. ¿Cuántos filósofos pueden decir hoy, pleno 2023, que cuentan con un nutrido número de seguidores, en todas las latitudes y en todas las lenguas conocidas?

Pero surge entonces, decíamos, el peligro de aproximarse a un Tomás modificado, alterado, un poco enrarecido. Y es que en ocho siglos mucha tinta ha corrido sobre la herencia intelectual del santo, cientos y quizá miles de manuales se han escrito, para uso universitario y también para nivel de bachillerato. Así como tratados profundos y sistemáticos que presentan el pensamiento de santo Tomás en forma estructurada, algunos se han hecho clásicos.

¿Leer esos manuales equivale a leer a santo Tomás? Sí y no. Sí, en cuanto a la intención de esos autores, indudablemente bienintencionados. No, en cuanto a que casi siempre, por no decir siempre, en algo se apartan de Tomás, en la interpretación de alguna idea, en la definición de un concepto, en la argumentación de algún punto, en la inclusión de algo que no está de suyo en la obra del propio Tomás, o en la eliminación de algo que sí está, etc. Es sencillo, al tomar uno, dos o tres de estos manuales, ver cómo incluso difieren no pocas veces entre ellos en ciertas definiciones o divisiones de conceptos claves.

¿Qué hacer entonces? IR A TOMÁS, tan sencillo como eso y tan arriesgado como eso. Sencillo porque los escritos de Tomás están todos en Internet, traducidos a los principales idiomas para el que no puede leer latín. Pero decimos arriesgado porque no se trata solo de tomar el texto de Tomás, leerlo y como por arte de magia comenzar a entenderlo y asimilarlo. No. En realidad se requiere un bagaje conceptual que no es poco, ni fácil. Requiere esfuerzo, constancia, disciplina y mucha paciencia. De ahí que resulte mucho más fácil el manual, porque este ha sido hecho con intención pedagógica, pensando en los principiantes, y llevando al lector como de la mano y poco a poco. Pero que algo sea fácil no implica que sea lo mejor.

Lo recomendable sería alternar la lectura del texto directo de Tomás, con el apoyo de los mejores manuales sobre todo para aclarar definiciones y divisiones de conceptos, cosa clave en escolástica. Pero dando siempre la primacía a Tomás mismo, algo así como un 80/20, por decirlo de alguna manera.

¿Manuales sí o manuales no? Sí, siempre y cuando se usen en su justa medida y jamás reemplazando al propio Tomás, en ese caso se correría el inmenso riesgo de quizá nunca conocer el pensamiento del santo, sino la versión un poco alterada en algún punto, de uno de sus bienintencionados discípulos.


Leonardo Rodríguez Velasco


martes, 28 de febrero de 2023

Nuevo libro: filosofía del hombre

 


Con el favor de Dios hemos terminado un nuevo libro, se trata de una exposición del "Tratado sobre el hombre" de la Summa theologiae, es decir, las quince cuestiones que van de la 75 a la 89, de la primera parte de la Summa.

Nuestro objetivo ha sido presentar en forma sencilla el contenido de dichas cuestiones, pues allí santo Tomás nos expuso la médula de su pensamiento antropológico, su visión acerca de la naturaleza humana.

Por ahora el libro estará disponible bajo demanda a través del link que les dejo abajo. Agradezco el apoyo, Dios les bendiga.


https://www.autoreseditores.com/libro/22454/edwin-leonardo-rodriguez-velasco/fundamentos-tomistas-para-una-filosofia-del-hombre.html


Leonardo Rodríguez V.


Curso de física del padre Calderón...continuación

Como parte del breve curso de introducción al pensamiento tomista que estamos llevando a cabo por medio de un canal de YouTube desde hace ya varios meses, dimos inicio al comentario de un texto del padre Álvaro Calderón, fsspx, dedicado a la física o filosofía de la naturaleza. En el canal se subieron cinco videos cortos con ese objetivo, pero aún queda bastante tema por abordar; sin embargo, dado que recientemente hemos terminado un libro en donde presentamos la antropología tomista, tomando como base las cuestiones 75-89 de la prima pars de la Summa, hemos decidido exponer lo restante del libro del padre Calderón en sucesivos artículos aquí en este blog, y saltar en el canal de YouTube directamente a la antropología o filosofía del hombre, que es una parte de la filosofía que sigue naturalmente a la filosofía de la naturaleza. 


Lo hacemos así porque queremos aprovechar lo reciente del libro que hemos publicado y continuar el hilo que traíamos exponiendo el libro del padre nos llevaría aún unas buenas semanas.